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IGP Grelos de Galicia

Las referencias al cultivo y consumo del grelo son muy numerosas a lo largo de los siglos. Los indicios más antiguos del cultivo de las brassicas en nuestra tierra datan del 3.000 a.C.

Sus beneficios sobre la salud y la excelente calidad de grelo de Galicia contribuyeron a la expansión de esta hortaliza fuera de la Comunidad Autónoma.

Los grelos son una verdura muy utilizada y muy conocida en Galicia pero que es exótica en otros puntos geográficos. 

En Galicia es un producto estrella y para ello cuenta con la IGP, que abarca todos los municipios de la Comunidad Autónoma gallega. 

La IGP Grelos de Galicia nace en octubre de 2009 como organismo responsable de amparar tanto la producción como la comercialización y distribución del producto más emblemático de nuestra comunidad autónoma. También supone un reconocimiento a la hortaliza más tradicional de la gastronomía gallega, ya sea al natural o en conserva.

Los grelos son las hojas del nabo, pero no en cualquier momento. Para poder considerarlos grelos debemos tomar los tallos tiernos antes de la floración.

De sabor muy particular y fuerte, ligeramente ácido, con cierto amargor. En la indicación geográfica se incluyen las variedades: el grelo globo blanco de Lugo, más amargo y el grelo de Santiago, más suave y dulce.


Materias primas

El producto amparado bajo la indicación geográfica protegida Grelos de Galicia es la parte vegetativa destinada al consumo humano procedente de las plantas de especie Brassica rapa (comúnmente conocido cómo nabo) de las variedades correspondientes a los tipos de Santiago y Lugo, así como las variedades inscritas grelos de Santiago y globo blanco de Lugo.

Características del producto

Los grelos no son consumidos en fresco. Para hacerlos comestibles es necesario someterlos a cocción, por lo tanto, las características organolépticas descritas a continuación se refieren al grelo puesto en disposición de consumo, es decir, cocido, ya sea por el consumidor o por la industria:

  • Color: verde intenso, más acentuado a medida que la planta se aproxima al punto de floración.
  • Sabor: ligeramente ácido, combinado con cierto amargor.
  • Textura: ligeramente fibrosa más acusada si la variedad es de hoja estrecha con elevado porcentaje de pecíolos.
  • Dureza: muy baja debido al bajo contenido en fibra alimentaria.

Se comercializan de distintas maneras:

  • en fresco: en manojos de pesos aproximados de 0,5 o 1 kg, atados por medio de cintas vegetales o de otros materiales autorizados.
  • congelados: envasados en bolsas de materiales autorizados.
  • en conserva: elaborados al natural y presentados en envases metálicos o frascos de vidrio.

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